Nombramiento

Ver noticia completa en www.villadeajalvir.es


A las 20:30 horas del 30 de junio de 2014, en el Salón de Plenos del Ayuntamiento, se hará el nombramiento, con la presentación del segundo número de "Cuadernos de Ajalvir"

En el viejo campanario


En el NO-DO Nº 828B del 17 de noviembre de 1958, apareció un reportaje titulado "En el viejo campanario", donde se puede ver el "desmontaje" de una de las campanas de la torre de la Iglesia de Ajalvir.

En él se relata como La campana, que pesa 720 kg., se hallaba desde 1937 con una grieta de 40 cm. ... El pueblo de Ajalvir la va a fundir de nuevo, ... y para ello el vecindario procede a derribarla de su emplazamiento ...”

Nunca mejor dicho, “derribarla”. Fue lanzada desde lo alto de la torre.

Este fragmento está tomado de


El Arroyo de la Huelga

El arroyo de la Huelga aparece como tal en los planos del IGN, desde el primero editado en 1879. (hoja 535). Nace al norte del término de Ajalvir, en Valdespino, cruza el casco urbano, (hoy soterrado), y se une con el Arroyo Culebras, que hace de división entre los términos de Ajalvir y Paracuellos, bajo las instalaciones del INTA, donde se convierte en el arroyo Pelayo ya canalizado y sale a la superficie en las inmendiaciones de la A-2, para volver a ser canalizado bajo el casco urbano de Torrejón hacia los colectores de aguas residuales que se encuentran cerca del Barrio del Castillo.

Popularmente se le conocía en Ajalvir como “el arroyo”, e incluso a finales del siglo XIX se le cita en varios documentos como “el arroyo que va a la Huelga”. El Prado de la Huelga era una zona común de pastos entre Ajalvir y Daganzuelo desde al menos el siglo XIV, situado en el límite entre estos dos pueblos.

Quizás esta última frase de “el arroyo que va a la Huelga” (va al “Prado de la Huelga”, no al “Arroyo de la Huelga”) dio pie a la definición que aparece en Wikipedia, dándole un significado distinto y erróneo:

El municipio es cruzado por su justo centro por un riachuelo, posiblemente un afluente del arroyo de la huelga.

Esta frase de Wikipedia la podemos encontrar copiada de forma idéntica mas de 30 veces en artículos en Internet. En cambio, son contadas las veces que aparece como Arroyo de la Huelga. La influencia de Wikipedia hace que se tomen “a ciegas” sus datos, sin contrastarlos con otras fuentes.

La palabra Huelga, “terreno de cultivo especialmente fértil”, según el diccionario de la RAE, proviene del celta “olga”. El Prado de la Huelga quizás hace referencia a un posible asentamiento de origen carpetano, de los muchos que se establecieron en el eje Alcalá, Fuente el Saz de Jarama, Valdetorres de Jarama, Talamanca, Dehesa de la Oliva, en todos los cuales han aparecido restos de la Edad del Hierro.


Antonio Olivares


En el Patio del Refectorio del Monasterio del Escorial está enterrado Antonio Olivares, nacido en Ajalvir, según recogen las “Memorias sepulcrales de los Monjes del Escorial”, donde escribían sucintas biografías de los monjes jerónimos enterrados en el convento del monasterio.

Sepultura 26, 12º.
7 de Marzo de 1791. 
En esta Sepultura esta enterrado el P' Mró Fr. Antonio Olivares. Fue natural de la Villa de Ajalvir en la Campiña de Alcala, Obispado de Toledo, e hijo de PP' de exclarecido linage; como tales le dieron la educacion christiana, y procuraron instruirle en las letras humanas; estando en la Universidad de Alcalá le llamo Dios al estado religioso, y practicadas las diligencias regulares para conseguir el havito en esta Real Casa se le vistieron en trece de Abril de 1751. Desde Noviembre dio pruevas de su religiosidad, y de un singular talento, e ingenio, como assi mismo de una dulzura, y agrado natural con que captibava a todos, viendo esto los Superiores le embiaron al Colegio al tiempo de la Provision y aprobecho en el de tal manera que le hicieron Pasante siendo Theologo, ...



En rojo, situación de la sepultura en el patio del refectorio.


En el libro “Descripción del Real Monasterio de San Lorenzo del Escorial”, publicado en 1764, reedición del publicado en 1681, leemos:

“En la Banda de Poniente del Claustro principal baxo, se halla una gran Capilla, en la que en tiempo de la Fundacion se celebraron los Divinos Oficios, y sirvió de Iglesia hasta que se edificó la principal.
...
Celebranse en ella los Entierros y Exequias de los Monges, por estar acomodada y vecina al Claustro donde están las sepulturas: ...”

Profesó el 23 de abril de 1752 ante el Prior Fr. Blas de Arganda.

Fueron sus padres Francisco Olivares y Teresa Benito, ambos naturales y vecinos de Ajalvir. Sus abuelos paternos fueron Don Roque de Olivares y Doña María López; los maternos Don Francisco Benito y Doña María Teresa Pérez.

Un hermano suyo, nacido en 1727, Francisco Gabriel de Olivares y Benito, también estudió en la Universidad de Alcalá y fue Obispo de Chiapas en 1788, y de Durango en 1796, y parece ser que fue nombrado Arzobispo de Toledo, pero el nombramiento le llegó poco despues de su fallecimiento en 1812.


Nuevo libro

Pasado el reinado de los Reyes Católicos, la Corona está siempre en bancarrota, y las necesidades del erario público hacen que, previa autorización pontificia, se realicen los primeros ensayos desamortizadores por los monarcas españoles.

Felipe II obtendría en 1575 del Papa Gregorio XIII un Breve, por el cual le autorizaba para desmembrar cualesquiera “villas y lugares de iglesias, mitras y monasterios” pertenecientes a la Iglesia de España. Esta Bula sería reforzada por una nueva disposición pontificia del 14 de marzo de 1579.

La venta de vasallos eclesiáticos trataba de paliar los agobios financieros derivados de la política imperial de los Austrias. En 1578 se había acordado con los “hombres de Flandes” pagarles la deuda, dos tercios en juros y un tercio en vasallos de la Iglesia. Muchos son hombres de negocios genoveses, como Baltasar Cataño. 

Asi ocurrió en Ajalvir y en muchas otras poblaciones, principalmente del Arzobispado de Toledo.

El (posible) Retablo de San Ysidro

En 1615 se estaba construyendo el nuevo Retablo Mayor de la Iglesia de Ajalvir por Francisco de la Torre, escultior y vecino de Alcalá. Sería dorado y estofado en 1626 por Domingo García y pintado por Francisco Granelo “pintor de toledo”

Años mas tarde, en 1653, y dado el estado en que debía encontrarse, aparecen varios gastos en los libros de fábrica de la Iglesia referentes al Retablo Mayor:

“Mas se le pasan en data cinquenta y siete reales de madera para acer quatro quartones y dos puntos [?] de madera de a diez y ocho pies para sacar afuera del Retablo el monumento porque se echava a perder el Retablo.
 ... y de adereçar unos Angeles en el Altar mayor consto de carta de pago de fray francisco Rezionero de trinidad calçada ...”

En la siguiente visita, en 1655, el visitador indica “Que la imagen de San Ysidor Labrador que esta en el altar mayor a un lado del Retablo principal y fuera del se quite de alli porque no esta decente y se coloque en un altar de la Yglesia. Lo qual lo execute el cura con acuerdo y parecer de la villa”.

Podría ser éste el retablo a que se refiere el documento fechado en Madrid el 12 de mayo de 1663:

Francisco Lopez Gallego, vecino de Ajalvir, estante en Madrid, se obliga a pagar a Gaspar de Ortega y a don Francisco Guillén Brito, maestros doradores y estofadores, vecinos de Madrid, 1952 reales “en que con los susodichos concerté un retablo dorado y pintado y unos añedidos a él para la Yglesia Parrochial de la dicha villa de Aljalui [sic] en conformidad de un papel fecho y ajustado y escrito de mano del Padre Fray Juan de San Joseph, relijioso de la Santisima Trinidad Descalça, que tengo en mi poder”.

Se les pagarían 500 reales al contado al entregar la obra, 500 para San Miguel de 1663 y lo restante para San Miguel de 1664.

Francisco López Gallego había sido el Mayordomo de la Iglesia de Ajalvir entre 1655 y 1660.

El maestro dorador y pintor Gaspar de Ortega nació en Madrid en 1619 y falleció en 1682. Su hijo nacido en 1658, Fray Pedro de San Agustin, profesó en el convento de los Padres Recoletos Agustinos descalzos o de Copacavana en 1671. Se llamaba de Copacavana por hallarse en él desde 1662 una imagen de la Virgen de la Candelaria de Copacavana, uno de los santuarios mas antiguos de América.

Gaspar de Ortega y Francisco Guillen trabajarían en el dorado del retablo de los Padres Agustinos en 1667. Tambien habían trabajado juntos anteriormente en el retablo de la Iglesia de Santorcaz.

El antiguo convento de recoletos agustinos descalzos de San Agustin o de Copacabana, en Madrid, estuvo situado en los terrenos ocupados actualmente por la Biblioteca Nacional y el Museo Arqueológico Nacional, así como por diversas manzanas de viviendas en el Paseo de Recoletos.

Fachada del convento de recoletos según el plano de Texeira, 1656.

El convento fue fundado en 1596 sobre unos terrenos de Prado Viejo que fueron cedidos por la princesa de Asculi, doña Francisca de Guzmán, a los agustinos recoletos o descalzos, orden de reciente creación tras su separación de los agustinos calzados. Éste fue el cuarto convento que los recoletos tuvieron en España.

En un primer momento, los agustinos ocuparon las casas allí existentes. Más tarde, a principios del siglo XVI, comenzaron las obras del nuevo convento, que concluyeron en 1620. Además de los terrenos cedidos por la fundadora, los monjes compraron a lo largo de la primera mitad del siglo huertas colindantes, ampliando notablemente la extensión del convento.

Situado en el límite oriental de la Villa, suponía el cierre del Prado Viejo por el norte, en el que anteriormente los dominicos y los jerónimos regentaban los monasterios de Nuestra Señora de Atocha y San Jerónimo el Real respectivamente en los tramos medio y sur.

Estos tres tramos, el Prado de Recoletos, el Prado de los Jerónimos y el Prado de Atocha (los dos primeros todavía subsisten: Paseo de Recoletos y Paseo del Prado), formaban un eje longitudinal arbolado que separaba el casco urbano de los conjuntos monásticos.

En 1837 los monjes fueron expulsados y el convento desamortizado. Fue el propio Juan Alvarez Mendizábal quién lo compró en pública subasta ese mismo año. Poco tiempo después fue demolido.

Posteriormente, el terreno fue vendido para construir un gran taller de coches,  llamado de Recoletos.

El deporte velocipedico

En Ajalvir, “... una calle en donde está la posada, la taberna principal y la iglesia. ... púseme a almorzar en el centro de la calle para gozar de los benéficos rayos del sol”. 

Artículo “El ciclismo al día, por Juanito Pedal”, sobre la excursión ciclista programada a Ajalvir para el domingo 26 de enero de 1896.
El deporte velocipedico. Revista semanal ilustrada. Nº 49. 
Madrid, miércoles 29 de Enero de 1896.

La revista “El deporte velocipédico”, con 16 páginas y de periodicidad semanal, subtitulada “revista ciclista ilustrada”, comienza a publicarse el 27 de febrero de 1895 por José María Sierra, su propietario y director, que también será propietario del velódromo que se construye junto al hipódromo madrileño.

Uno de sus redactores y colaboradores fue Adolfo Rodrigo, conocido con el seudónimo de Juanito Pedal.


Nuestras excursiones.

(Excursión programada para el 26 de enero de 1896 en la revista del 25 de diciembre de 1895)

Página 11 con el artículo firmado por el director de la revista.








Páginas 2 y 3 con el artículo de Juanito Pedal:

Hace 600 años

En el año de 1413, en el testamento de los fundadores del hospital de Cobeña, se cita el huerto, los olivares y el molino de aceite existente en Ajalvir:

Este es un traslado bien y fielmente sacado de un testamento que hicieron y otorgaron Sancho Lopez y marina alfonso su mujer fundadores del Patronazgo y ospital de los gallegos de la villa de covena que paso y se otorgo ante diego garcia escrivano en veynte y seys dias del mes de noviembre del año de mill y quatrocientos y trece años que esta signado de el dho diego garcia can simismo un cobdicilio que otorgo el dho sancho lopez que esta yncorporado en la dha escritura su tenor del qual uno en ps de otro sacado del original es como se sigue

... e a santa maria de belbis e a santa maria magdalena de maçanaque e a sancto domingo de villanueba a cada una cinco mil mas a santo domingo de villanueva por cargo que tengo yo la dha marina alfonso dos mil diez mrs

... otro si mandamos a la yglesia de ajalbir la guerta que tenemos pegada al molino del azeite para lanparas de la dha yglesia porque rueguen a dios por animas de quien las dexo e por animas nuestras

... otro si mandamos a la iglesia de san vicente de paracuellos la viña de los liños de carrera de ventosilla (1) para que rueguen a Dios por anima de quien la dexo.


(1) Ventosilla es un paraje a medio camino entre Ajalvir y Paracuellos, ya en término de este último, donde se cruzan la carretera M-113 con la nueva M-50.

... otro si las guertas de los olivares que tenemos en acalbir si el dicho adan lopez las quisiere probeer y labrar que las pueda tener e sus herederos e que aya el la mitad de el azeite el otra mitad que lo den para los pobres que al dho ospital vinieren

... e despues desto en el dho lugar covena en siete dias del mes de avril año de el nascimiento de nuestro salvador jesucristo de mill e quatrocientos y veynte y ocho años lopez jurado hço codicilio el tener del qual es este que se sigue

... Otro si mando yo y la dha mi mujer los guertos olivares que teniamos y tengo en ajalbir que los tuviese y poseyese Adan lopez mi hermano y sus herederos que oviese la mitad del aceite y que la otra mitad que fuese para el ospital declaro y quiero que los dhos herederos del dho adan lopez mi hermano que labren todos los dhos olivares y huertos y que den al ospital la mitad de los frutos dellos ...

Esta cita de la iglesia de Ajalvir es una de las mas antiguas conocidas, y posiblemente sería construida de nuevo, pues cien años más tarde, por los mandatos del visitador del Colegio de San Ildefonso de Alcalá en 1513, podría deducirse que la iglesia de Ajalvir estaba recién terminada, pero todavía vacía en su interior: “… ; que se nombre a una persona que realice la visita de la Iglesia de Ajalvir y provea lo que sea necesario de ornamentos y otras cosas; …”


En las respuestas de Ajalvir a las Relaciones de Felipe II en 1576,
“... en esta villa y su termino tiene Francisco de Angulo, vecino de Miranda de Ebro, un vinculo de un molino de aceite, y casas, y cinco yuntas de tierras, y cuatrocientos pies de olivos, ...”

Y en el Catastro de Ensenada de 1752,
“Que en este termino solo hay un Molino Azeitero propio de esta villa, ...”

En la mojonera de Ajalvir con Paracuellos en la Carta de Privilegio, se refleja las tierras de Ventosilla citadas anteriormente, “… e desde el dicho mojon los dichos Appeadores fueron por una cañada que dixeron era comum de ambas villas, y llegaron al veynte y ocho mojon que esta do dizen la reyerta en un cerrillo por parte del termino de Paracuellos tierra del Ospital de Coveña, …”

En 1807 publica el Diario de Madrid la conclusión de las ventas judiciales del dia anterior, entre las cuales figuran las tierras del Hospital fundado en Cobeña por Sancho Lopez y Marina Alfonso su muger. En el término de Ajalvir poseían 53 fanegas de tierras.

La Iglesia de Ajalvir y el Colegio de San Ildefonso de Alcalá

Imágenes de la conferencia del 25 de octubre de 2012 en la Sala de Grados de la Facultad de Derecho de la Universidad de Alcalá, dentro del Ciclo de conferencias "La Tierra de Alcalá de Henares y sus antiguas aldeas", de la Institución de Estudios Complutenses. 
Octubre 2012 - Enero 2013.


El programa de las conferencias es el siguiente:


Mas información del ciclo de conferencias en http://www.ieecc.es/docs/Triptico_Alfoz_Alcala.pdf


Recreación de la Iglesia del siglo XVI

Hace 500 años, en 1512, ya aparece citada la iglesia de Ajalvir en varios documentos, como una de las instituciones dependientes de las Rentas del Colegio Mayor de San Ildefonso de Alcalá.

Por las visitas anuales realizadas según lo estipulado en las Constituciones del Colegio, podemos deducir como al año siguiente, 1513, la iglesia debía estar recien termina de la Iglesia de Ajalvir, pero quizás todavía vacía en su interior, pues el visitador manda "... ; que se nombre a una persona que realice la visita y provea lo que sea necesario de ornamentos y otras cosas; ...".

Podemos suponer por ello, que a comienzos del siglo XVI la iglesia fue reconstruída sobre otra anterior, pudiendo mantener de la primitiva el ábside semicircular, como ocurrió en otras iglesias de la zona, construyendo las tres naves que ya aparecen citadas en 1576 en las Relaciones de Felipe II, y cubriendola con una estructura de par e hilera.

Se ha realizado una maqueta recortable a escala 1:200 de lo que pudo ser la Iglesia durante los siglos XVI al XVIII.

Dado que la Iglesia no sufrió modificaciones importantes hasta su "reconstrucción" en el siglo XVIII, salvo la construcción del pórtico sur en 1690, su planta podemos deducirla, en parte, del plano de Manuel Machuca de 1780, y su cubierta de madera del inventario de la madera existente en 1793 para terminar las obras de la Iglesia, además de los gastos de reparación del tejado pagados a "Maestros Carpinteros" en el siglo XVII.

La suposición de un ábside semicircular, además de ser habitual en iglesias de època anterior, se debe a un mandato de 1685, cuando se ordena "se reparen todos los zimientos de la capilla mayor desta Yglesia por el zirculo y parte de fuera della".

Recortable de la Iglesia de El Marchal

anterior

Antes de realizar los planos de la Iglesia de Ajalvir, el Arquitecto Manuel Machuca, cuando estuvo destinado por La Real Academia de San Fernando en Almería, realizó varios proyectos, entre ellos, el de la Iglesia de El Marchal en 1775, que no llegaría a construirse según su diseño.



Basada en este plano, está realizada la maqueta recortable de la Iglesia de El Marchal.


Podemos observar como ya aparece la portada y el frontón triangular, que desarrollaría mas tarde Machuca en Ajalvir y en Miedes de Atienza.


Recortable de la Iglesia de Ajalvir (II)

anterior

Continuando con los recotables de la Iglesia de Ajalvir, la reproducimos según los planos del Arquitecto Manuel Machuca realizados en 1780, aunque después no se terminaría la Iglesia según éstos. (Ver)



Recortable de la Iglesia de Ajalvir

Como muchos otros lugares del mundo, Ajalvir ya tiene su maqueta recortable. En escala 1:200, y con unas dimensiones aproximadas de 20 x 13 x 20 cm.

Reproduce la Iglesia en la actualidad, sobre un fragmento del plano topográfico de 1860.



Sobre ella, imitando a la cigueña, una pequeña ave voladora realizada con un cuadrado de papel de 15 mm.



La Cruz de la Iglesia

En el proyecto de la terminación iglesia del Arquitecto Manuel Machuca de 1780, que sería modificado años después, ya aparece rematado el frontón de la portada de la iglesia de Ajalvir con una cruz.


Años mas tarde, en 1828, entre los mandamientos de la visita realizada por el visitador del partido de Alcalá, Don José González Calderón, que además era cura de la parroquia de Ajalvir, ordena:

“La Cruz de piedra, con que estaba adornada la fachada principal del templo fue derrotada por una exhalacion en Junio de 1826, y siendo conveniente reponerla, encargo su Md. al Mayordomo cuide de hacer esta obra, ajustandola con el Maestro u oficial que sea inteligente”.

No sabemos nada mas de ella, pero en el siglo XX aparece de madera, sobre pedestral de piedra, donde preside la fachada de la iglesia, como se observa en la fotografía durante la restauración de 1981:


(del Libro-Guía del visitante de la Parroquia de la Purísima Concepción de Ajalvir . 1995)

El 11 de mayo de 1995 se inauguró la restauración de la Iglesia de Ajalvir, y en la entrevista concedida a La Comarca por el obispo de la diócesis de Alcalá, Don Manuel Ureña, se cita como “hoy mismo se ha puesto una cruz en esta iglesia de Ajalvir”, y “por fin se ha colocado la cruz de piedra en la iglesia”. El párroco Don Gonzalo Ruperez, en su homenaje de despedida, también se refiere a la cruz: “... la cruz que hemos colocado presidiendo la fachada principal de nuestra iglesia ...”

Por segunda vez, que conozca, la cruz de piedra se volvio a caer al suelo, ¿fue antes o después de este año de 1995? ¿se sustituyó la anterior por una nueva de piedra, o sustituyendo a la que cayó?





Cruz en la actualidad

Don Pedro Mateos

En 1841, con la vuelta de los progresistas al poder bajo la regencia de Espartero, se extiende la desamortización eclesiástica, iniciada en 1836, a los bienes del clero secular. En la ley del 2 de setiembre de 1841, se alude a la venta de las propiedades del clero secular: “Todas las propiedades del clero secular en cualquiera clase de predio, derechos y acciones que consistan, de cualquier origen y nombre que sean, y con cualquier aplicación que hayan sido donadas, compradas o adquiridas, son bienes nacionales”.

Para mantener el clero y sus funciones pastorales, se había creado un capítulo en los presupuestos del estado, la llamada “Contribución de Culto y Clero”, sustituyendo al desaparecido Diezmo. Los eclesiásticos pasaron a ser similares a funcionarios públicos a cambio de un salario que les pagaba el gobierno.

Dos años mas tarde, se subastaron, según refleja el Diario de Avisos de Madrid bajo el título “Venta de bienes nacionales”, las “Fincas rústicas que en el término de Ajalvir pertenecieron a la fábrica de su iglesia, en el partido de Alcalá de Henares” y “Fincas rústicas que en el termino del pueblo de Ajalvir pertenecieron al curato del mismo en el partido de Alcalá de Henares”, sumando alrededor de 100 fanegas.


En el periódico diario “El Católico”, que se publicó entre 1840 y 1857, aparece una carta particular el 17 de diciembre de 1841, donde se cita al cura de Ajalvir, al parecer nada satisfecho con la entrega de los bienes de la iglesia:

Digo esto porque acabo de saber por un mensagero que viene de Alcala de Henares, como se halla en aquella carcel nacional preso y encausado el celoso cura de Ajalvir D. Pedro Mateos, por haber hecho una manifestacion (ignoro a quien la ha dirigido) al tiempo mismo de entregar los bienes de la iglesia en el dia 1º de octubre. El fiscal ha pedido contra el cuatro años de asistencia a los hospitales peninsulares, embargo de temporalidades, costas con apercibimiento, segun me escribe el preso en una esquelita, en la cual añade: ... Aqui entregamos los bienes de la Iglesia con lagrimas y silencio porque creiamos inutil hablar ...


El último Libro de Fábrica de Ajalvir termina el 21 de octubre de 1841, con la firma del Cura Párroco Don Pedro Mateos.

El Hospital de Ajalvir

Ya desde el siglo XV existía en la mayoría de las poblaciones un local denominado “hospital”, una casa en la que se atendía y se daba de comer a los pobres y viajeros.

Así, en las respuestas de Ajalvir a las Relaciones topográficas de Felipe II en 1576, responden:
    “A los cincuenta y cuatro capitulos respondieron que en esta dicha villa hay un hospital, que el concejo de la dicha villa hizo y sustenta como patron, e que no tiene de renta sino cinco medias de trigo de una tierra, que un vecino particular le mando, y la limosna que el mayordomo allega entre la buena gente del pueblo, e todo lo demas gasto que tiene el concejo lo suple”.
y en las respuestas al Catastro de Ensenada en 1752:
    "A la treinta: Que en esta villa solo ay una Casa con el nombre de Hospital, sin que tenga otra renta que la de una fanega de tierra, por la que dan otra de Trigo".
Existía entonces también un pósito, institución de carácter municipal destinado a mantener acopio de granos, principalmente de trigo, y prestarlos en condiciones módicas a los labradores y vecinos durante los años difíciles. Ambos, hospital y pósito, aparecerán citados conjuntamente en el siglo XVI en el libro I de Fábrica de la Iglesia, y mas tarde, en los Diccionarios del siglo XIX:
    “..., 250 vecinos, 1.000 hab., 1 parr., 2 erm., 1 hosp., 1 posito”.
    Sebastián de Miñano y Bedoya. Diccionario geográfico-estadístico de España y Portugal. 1826.

    “Tiene 276 vecinos, 1.110 habitantes, una parroquia, y dos ermitas, un hospital, un posito y un estanco”.
    Francisco de Paula Mellado. España geográfica, histórica, estadística y pintoresca. 1845.

La última referencia conocida del hospital de Ajalvir aparece reflejada en la “Gaceta de Madrid” del 26 de agosto de 1867, como uno de los bienes de Beneficiencia enajenados:
    “Direccion general de contabilidad de la hacienda pública. Bienes de beneficencia e instrucción pública. Ventas posteriores al 2 de octubre de 1858....Beneficencia. Mes de abril de 1865. Hospital de Santa María de Ajalvir. ...”


El último órgano de la Iglesia

En estos días que se ha dado a conocer la noticia de la restauración del histórico órgano de la Iglesia de San Pedro el Viejo de Madrid, una pieza única del último miembro de la dinastía de los Echevarría, “Organeros del Rey” como se hacían llamar, no podemos dejar de recordar que uno de sus miembros, José de Echevarría, fue quien construyó en 1799 el último órgano de la Iglesia de Ajalvir.

De tres órganos hay constancia que existieron en la Iglesia de Ajalvir: el primero, construido en 1597 por Martín Sánchez, que continuará durante toda la vida de la Iglesia anterior, con sus múltiples reparaciones y limpiezas durante casi 200 años. Un segundo órgano, de 1784 por Thomás Romero, durará menos de 15 años, desde la terminación de la cabecera al final de la construcción de la Iglesia actual. El tercero, y último, será construido por Joseph de Echevarría en 1799, al no poder emplear el anterior. Cien años después se pierde su pista.


En 1769 se construye la nueva cabecera de la Iglesia, y en 1776 se terminan las obras de la torre, y se comienzan las diligencias para construir el resto de la Iglesia, que tardará varios años en autorizarse. Mientras tanto, en pocos años, con el aumento de los caudales disponibles, encargan un órgano nuevo, e intentan realizar también un nuevo retablo, que será paralizado por el visitador.

En 1784 se paga el nuevo órgano a Thomas Romero, “Maestro organero en la villa de Madrid”, y en 1786 el mismo le realizará mejoras.


Hasta 1792 no se concede permiso para continuar las obras, construyendo el nuevo cuerpo de Iglesia. Al año siguiente se realiza inventario de todas las existencias de materiales, y en 1796 se terminará la obra.

Durante los años de 1794 a 1797, y mientras se realizaba la obra del cuerpo de la Iglesia, el órgano estuvo almacenado en una casa particular, “frente al Zementerio de esta parroquia”, pagándose un alquiler por ello.

Acabada la obra de la Iglesia, en la Visita periódica a la Iglesia de Ajalvir, mandó el visitador se colocara el órgano, que había estado varios años almacenado y el mayordomo acababa de “conducirle” a la tribuna de la iglesia. Se llamó a Thomas Romero que lo había construido anteriormente para que lo reconociera, pero parece ser que no debía estar en muy buen estado, ya que aunque el visitador indicaba que “... le coloque en la tribuna y parte mas comoda de ella, componiendole de quanto necesite, hasta dexarle a la mayor perfeccion ...”, se construyó otro nuevo de manos de Joseph de Echebarría, interpretando muy ampliamente el mandato: “... el Organo nuevo, que se ha hecho y colocado en esta parroquia a virtud de providencia dada en la proxima anterior visita, ...


En 1799 se paga el nuevo órgano para la Iglesia de Ajalvir a “... Joseph de Echebarria Maestro organero de la Capilla Real y vecino de Madrid su data en esta de Axalvir a diez y ocho de octubre de mil settecientos nobenta y nuebe: y de Joseph Ripol tallista y escultor en dha villa …

En 1801 se pagaría una puerta para la entrada al órgano, y la limpieza y composición de las vidrieras de la Iglesia “... que con motivo de la obra del organo y mucho polbo se habian desplomado y llenado de polvo, ...”

En 1823 Jose Gabriel de la Plaza realiza apeo y reparo del organo. En 1877 todavía existía este órgano, siendo reparado por Pedro Cogolludo, y todavía en 1880 el sacristán seguía recibiendo una asignación anual como organista.


Joseph de Echebarria


Joseph Echebarria, Maestro artifice de organos de Su Magestad vecino de la villa y corte de Madrid,
… Asi aparece en 1787 en la escritura de obligación de hacer un organo para la Iglesia de Osma. Y en 1777, para el organo de la ermita de Talavera, … y de la otra parte don Joseph de echevarria Artifice de organos de su Magestad que Dios guarde y afinador de la Real Capilla vezino de la villa y Corte de Madrid …


Joseph de Echebarria Maestro organero de la capilla Real y vecino de Madrid ... Fue organero de la Capilla Real y de las Descalzas Reales desde 1771 hasta su muerte en 1804.


En 1799 reformará el órgano de la Catedral de Segovia, que había sido construido en 1702 por su abuelo Pedro de Liborna Echevarría, fundador de una dinastía de organeros castellanos, titulados todos ellos como “Organero del Rey”.


La influencia de los Liborna Echevarría, organeros de la Capilla Real, empezó en Madrid en 1689 y no terminó hasta 1853, a la muerte de José Marigómez de Echevarría, sobrino del último miembro del tronco directo, José Liborna Echevarría.

En el Monasterio de Guadalupe, que ya contaba con cuatro pares de órganos en el siglo XVI, destaca el construido en 1702 por Pedro Liborna y Echevarría y colocado en la capilla de San Nicolás de Bari, o el construido en 1754 por Pedro Echevarría, y modificado por José Echevarría, ambos organeros del rey. De la misma forma, en El Escorial construirá en 1704 los cuatro órganos que sustituyen a los construidos por Giles Brebos.

En el coro de la Capilla de la Universidad de Salamanca, el organo conserva en el secreto la inscripción “Don Pedro de Liborna Echevarria maestro de órganos del rey Felipe quinto que Dios guarde me fecit. Anon 1709”. Es el mismo organero que realizará los de la Catedral de Toledo, El Escorial y la Catedral Nueva de Salamanca, este en 1744.

Su sobrino, José Marigómez de Echevarría, su sucesor como organero y afinador de la Real Capilla, construirá en 1832 el órgano del Convento de Nuestra Señora de la Victoria, situado en la Puerta del Sol, según una inscripción en el interior del arca del instrumento, que será trasladado en 1836 a la Iglesia de San Pedro el viejo de Madrid, al ser demolido el Convento a consecuencia de la desamortización de Mendizabal.


Los seises

Según el Diccionario de Autoridades, el primer diccionario de la Real Academia Española publicado en 1739, "Seises llaman en algunas iglesias cathedrales los niños que asisten a choro, y cantan canto de órgano y contrapunto. Llámanse seises porque se fundan en este número".

Clerizones, infantes de coro, monaçillos, monaguillos, seises, ... En la iglesia de Ajalvir, en un principio eran cuatro, pasando poco después a cinco. Entre 1707 y 1740 se les nombrará como seises.

La Catedral de Toledo ya contaba en el siglo XII con cuatro niños escogidos por sus voces para cantar en los actos de culto. A partir de mediados del siglo XV, se fijó su número en seis, dando origen al nombre de “Seises”.

En el Libro III de Fábrica de la iglesia de Ajalvir, hasta la visita del año 1707, se refleja el salario de los monaçillos. A partir de este año, y continuando en el Libro IV, en las visitas de los años de 1711 a 1735, se reflejan los gastos del salario de Seises, cumpliendo su pago por San Miguel de Septiembre, además de otros gastos como zapatos, sobrepellices y ropa blanca para ellos. Continua en el Libro IV y a partir de 1740 vuelve a nombrarselos como Monacillos, continuando en el Libro V desde 1760. En 1770 se les citará como acólitos, y continuarán apareciendo hasta el final del libro VI en 1840.


Entre los años 1675 y 1679, la visita a la iglesia de Ajalvir fue realizada por el Doctor D. Alonso Martinez Abad, que en el Sinodo del año 1660 aparece como testigo sinodal: “... el Licenciado Alonso Martinez, Abad racionero y cura propio de la Santa Yglesia Magistral desta dicha villa, ...”, y examinador en el Sínodo de 1682, “El Doctor Don Alonso Martinez Abad, Vicario General de este Arzobispado, y Maestrescuela de Alcalá”, y en 1688 lo encontramos como “Dignidad y Canonigo en la Santa Iglesia Magistral de esta Villa de Alcala, y Vicario General de la Audiencia, y Corte Arzobispal della, y en todo el Arçobispado de Toledo, &c.”.

En la visita de 1677 a la iglesia de Ajalvir de D. Alonso Martinez, aparecen nombrados los monacillos: “... a gastado en el prezio y compra de doze varas de lienzo para sobrepellizes a los monazillos a siete reales y medio”. Y en los mandatos de esta visita ordena que:
    Otro si aviendo sido ynformado de la poca enseñanza de los niños de esta villa asi por omision en de no embiarlos a la esquela y averse esperimentado no criarse en buenas costumbres [...] a la asistencia de la Yglesia Mando su merced para remedio de lo qual que el sacristan de esta yglesia tenga escuela en ella aunque sean pocos los niños que acudan a ella y no solo les enseñe a leer y escrvir si no la doctrina christiana y el ayudar a misa para que lo hagan todos los dias en las que se dixeren en esta yglesia ... = y asi mismo a quatro de los niños que mas acudieren al servicio de la yglesia se les de a cada uno zapatos en la Pascua de Navidad en señal de su buena inclinacion y exercer el ministerio tan ynmediato al agrado de Dios, ...
La creación de esta escuela en la iglesia de Ajalvir pudo ser influenciada por las ideas del Dr. Antonio Escudero de Rozas, en 1649 Capellán Mayor de San Justo, maestrescuela de la iglesia Magistral, que había sido colegial Mayor de San Ildefonso, y que pasó como canónigo a la catedral de Toledo, que también tenía sus “seises”. Por disposición testamentaria en 1668, ordenó que de forma inmediata se crease un colegio bajo la advocación de los santos Justo y Pastor, legando mil ducados de renta anual para su sustento y el del rector. Con ello pretendía que "se críen muchachos que sirban al choro de la Santa Iglesia". Asi mismo pidió al abad y cabildo de la Magistral que tomaran bajo su protección dicha fundación. Deberían elegir a hijos de padres labradores o con ocupaciones decentes del entorno de Alcalá, especialmente de Torrejón de Ardoz. Asi nació el Colegio de Infantes o Seises en Alcalá de Henares a principios del siglo XVIII, en 1702.

A partir de este año de 1677, se le pagarán al sacristán 6 ducados anuales por la escuela de niños, y a cada uno de los cuatro “monaçillos” un par de zapatos anual. Así, los zapatos costaron a 11 reales el año 1680, y a 6 el año siguiente. En 1685 el número de monaçillos pasa a ser de cinco.

En 1698 los monacillos en la iglesia de Ajalvir continúan siendo cinco, cuando se les compran sobrepellices, y además comienzan a recibir un salario anual de 6 reales cada uno, que se mantendrá durante muchos años la cantidad total de 30 reales, aunque el número de monacillos se redujera a tres a mediados del siglo XVIII:
    Salario de monaçillos 97 98. Yten dos mill y quarenta mrs de salario de los monaçillos de dhos dos años a mill y veinte maravedis
    Recivensele en data tres mill setecientos y seis mrs que parecio haver gastado de los çinco sobrepellices para los monaçillos de ilo y echura ...
En 1713 parece ser que desaparece la escuela de la iglesia a cargo del sacristán: “al dho por enseñar los niños= No se carga cossa alguna por no haverse pagado por no tener escuela”.

En 1753, y años sucesivos, son tres monacillos, como se refleja claramente en 1760:
    Yt ocho mil Ciento y sesenta mrs satisfechos a los Monacillos desta yglesia, en ocho años vencidos en san Miguel de septiembre de este presente de la fecha, al respecto de 30 reales en cada uno, diez a cada monacillo de los tres que asisten

Al final del último libro de fábrica, en 1837, se refleja como se mantiene todavía la constumbre de comprar zapatos a los monaguillos:

    Este mismo [el cura] ha mandado que por via de gratificacion se les compre por la fabrica doce pares de zapatos desde el tiempo que ha mediado desde la ultima visita, su importe ciento cuarenta y siete reales, ...

Ajalvir en 1888

De la “Guía de Madrid y su provincia”, de Andrés Marín Pérez, publicada en 1888, entresacamos algunos apuntes sobre Ajalvir.


Ajalvir

En un reducido valle, rodeado de varias colinas, a cinco kilómetros del Jarama, se levanta este pequeño pueblo.

Soplan en él toda clase de vientos, siendo más frecuentes los del E. en primavera y los del N. en el invierno.

Tiene alegre horizonte, despejado cielo y saludable clima.

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Súrtense los vecinos de las aguas que necesitan para su gasto ordinario de las dos fuentes, llamadas de “Arriba” y de “Abajo”, que tiene en sus inmediaciones.
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Figura este pueblo con 350 vecinos y 730 almas, que viven en las 300 casas de modesta construcción que tiene agrupadas en las calles Mayor, Real, Almendros, Paloma, Taberna, Cura, Soledad, Gitanos, San Roque, Iglesia, Cobeña y de la Fuente, más la plaza de la Constitución.

Dista de Alcalá de Henares 11 kilómetros y 22 id. de la capital.


Recórrese en caballería la primera distancia y en coche la segunda. Cuesta el alquiler de la caballería 2 pesetas y 3 id. el del coche.


... la iglesia parroquial, denominada de la Concepción. Este antiguo templo posee una buena torre, tiene buen aspecto exterior, dos naves [sic] en el interior con los doce altares llamados de la Paz, Mayor, Soledad, del Rosario, San Ramón, San Nicolas y San Miguel, del Carmen y San Antonio, San Isidro, San Martin y Nuestra Señora del Amor Hermoso.


Conserva además dos ermitas, en cuyas reducidas capillas se celebran con júbilo la festividad de sus titulares.

...
La Casa Consistorial se halla tan descuidada, que de no reformarla pronto, amenaza ruina.
...
Para hospedaje existe una posada pobremente acondicionada, cuyos precios oscilan entre 2 y 4 pesetas, según las exigencias de los huéspedes.
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San Gerónimo el Real

Los monjes del Monasterio de Santa María del Paso, fundado por Enrique IV en 1459 a las orillas del Manzanares en el camino de Madrid al Pardo cerca de la ermita de San Antonio de la Florida, tuvieron posesiones en Ajalvir, según refleja un pleito que terminó en 1555.

Santa María del Paso cambió su nombre por el de San Geronimo el Real: “Embio tambien a dezir el Rey al capitulo general del año sesenta y cinco, que avia mudado de parecer en lo del nombre del monasterio, que al principio quiso se llamasse nuestra Señora del Passo, y agora quería se llamasse san Geronimo el Real de Madrid”. Y en 1502 sería trasladado a su actual emplazamiento por los Reyes Católicos a lo alto del Prado viejo de Madrid. “... este monasterio de San Jeronimo el Real quando se mudo del Paso Viexo ... entre los caminos biexo y nuevo que ban de Madrid a Vicalbaro”.

En 1521 muere Alonso Jimenez, quien había comprado en 1495 un heredamiento con casas principales y olivos al prior del monasterio de San Gerónimo el Real de Madrid que poseían estos en término de Ajalvir: “que el dho alonso jimenez fallecio desta presente vida Abia dexado unas casas principales e un heredamiento de tierras [...] olibos el qual el dho alonso jimenez abia comprado del prior frayles e conbento del monesterio de san hieronimo del rreal de la dha villa de madrid ...”.

En 1552 sus herederos entablan pleito entre ellos, finalizando el pleito tres años después. En la ejecutoria del pleito figura el traslado de la carta de venta de las tierras del monasterio en 1495:

    “Sepan quantos esta carta de venta vieren como yo fray diego de villalon prior del monesterio de san geronymo el rreal estramuros de la noble villa de madrid, ... estando juntos en nuestro capitulo a campana tañida segun lo abemos de uso e costunbre de licencia de esta que se sigue fray gonçalo de Aro prior del monesterio de san bartolome de lupiana e general de la horden de nuestro padre fray geronymo ...

    me hice pedido y notificado que este dho monesterio tiene una heredad en el lugar que se llama ajarbir en que ay tierras de pan llebar [...] dos pares de casas cuatrocientas olibas e corraliças e un alamo con algunas otras menudencias e con [...] mrs e censo sobre un majuelo el qual acava ... lo qual todo queria de bender por ser de poco probecho e por estar apartado del dho monesterio ...

    di esta mi carta firmada de mi nonbre sellada con el sello del dho monesterio fecha en el dho monesterio de san bartolome a tres dias del mes de dicienbre del nacimiento de nuestro salbador jesuxpo de mill e cuatrozendos e noventa e cinco anios ...”

A principios de este año de 1495 había muerto el Cardenal Mendoza, Arzobispo de Toledo, cuyas exequias se celebraron en este monasterio de San Geronimo, y le sustituye el Cardenal Cisneros, quien años mas tarde influiría en el trueque de tierras por el que se adquirieron los terrenos para el nuevo monasterio de San Gerónimo.

Las tierras de pan llevar de este heredamiento estaban situadas en el “valle de la horca”, en Ajalvir: “... que quiriendo llebar los frutos e pan que a segado de la tierra del valle de la horca ...”. De nuevo aparece la cita de la horca en término de Ajalvir (10 de marzo de 1554).