La Cruz de la Iglesia

En el proyecto de la terminación iglesia del Arquitecto Manuel Machuca de 1780, que sería modificado años después, ya aparece rematado el frontón de la portada de la iglesia de Ajalvir con una cruz.


Años mas tarde, en 1828, entre los mandamientos de la visita realizada por el visitador del partido de Alcalá, Don José González Calderón, que además era cura de la parroquia de Ajalvir, ordena:

“La Cruz de piedra, con que estaba adornada la fachada principal del templo fue derrotada por una exhalacion en Junio de 1826, y siendo conveniente reponerla, encargo su Md. al Mayordomo cuide de hacer esta obra, ajustandola con el Maestro u oficial que sea inteligente”.

No sabemos nada mas de ella, pero en el siglo XX aparece de madera, sobre pedestral de piedra, donde preside la fachada de la iglesia, como se observa en la fotografía durante la restauración de 1981:


(del Libro-Guía del visitante de la Parroquia de la Purísima Concepción de Ajalvir . 1995)

El 11 de mayo de 1995 se inauguró la restauración de la Iglesia de Ajalvir, y en la entrevista concedida a La Comarca por el obispo de la diócesis de Alcalá, Don Manuel Ureña, se cita como “hoy mismo se ha puesto una cruz en esta iglesia de Ajalvir”, y “por fin se ha colocado la cruz de piedra en la iglesia”. El párroco Don Gonzalo Ruperez, en su homenaje de despedida, también se refiere a la cruz: “... la cruz que hemos colocado presidiendo la fachada principal de nuestra iglesia ...”

Por segunda vez, que conozca, la cruz de piedra se volvio a caer al suelo, ¿fue antes o después de este año de 1995? ¿se sustituyó la anterior por una nueva de piedra, o sustituyendo a la que cayó?





Cruz en la actualidad

Don Pedro Mateos

En 1841, con la vuelta de los progresistas al poder bajo la regencia de Espartero, se extiende la desamortización eclesiástica, iniciada en 1836, a los bienes del clero secular. En la ley del 2 de setiembre de 1841, se alude a la venta de las propiedades del clero secular: “Todas las propiedades del clero secular en cualquiera clase de predio, derechos y acciones que consistan, de cualquier origen y nombre que sean, y con cualquier aplicación que hayan sido donadas, compradas o adquiridas, son bienes nacionales”.

Para mantener el clero y sus funciones pastorales, se había creado un capítulo en los presupuestos del estado, la llamada “Contribución de Culto y Clero”, sustituyendo al desaparecido Diezmo. Los eclesiásticos pasaron a ser similares a funcionarios públicos a cambio de un salario que les pagaba el gobierno.

Dos años mas tarde, se subastaron, según refleja el Diario de Avisos de Madrid bajo el título “Venta de bienes nacionales”, las “Fincas rústicas que en el término de Ajalvir pertenecieron a la fábrica de su iglesia, en el partido de Alcalá de Henares” y “Fincas rústicas que en el termino del pueblo de Ajalvir pertenecieron al curato del mismo en el partido de Alcalá de Henares”, sumando alrededor de 100 fanegas.


En el periódico diario “El Católico”, que se publicó entre 1840 y 1857, aparece una carta particular el 17 de diciembre de 1841, donde se cita al cura de Ajalvir, al parecer nada satisfecho con la entrega de los bienes de la iglesia:

“Digo esto porque acabo de saber por un mensagero que viene de Alcala de Henares, como se halla en aquella carcel nacional preso y encausado el celoso cura de Ajalvir D. Pedro Mateos, por haber hecho una manifestacion (ignoro a quien la ha dirigido) al tiempo mismo de entregar los bienes de la iglesia en el dia 1º de octubre. El fiscal ha pedido contra el cuatro años de asistencia a los hospitales peninsulares, embargo de temporalidades, costas con apercibimiento, segun me escribe el preso en una esquelita, en la cual añade: ... Aqui entregamos los bienes de la Iglesia con lagrimas y silencio porque creiamos inutil hablar ...”


El último Libro de Fábrica de Ajalvir termina el 21 de octubre de 1841, con la firma del Cura Párroco Don Pedro Mateos.

El Hospital de Ajalvir

Ya desde el siglo XV existía en la mayoría de las poblaciones un local denominado “hospital”, una casa en la que se atendía y se daba de comer a los pobres y viajeros.

Así, en las respuestas de Ajalvir a las Relaciones topográficas de Felipe II en 1576, responden:
    “A los cincuenta y cuatro capitulos respondieron que en esta dicha villa hay un hospital, que el concejo de la dicha villa hizo y sustenta como patron, e que no tiene de renta sino cinco medias de trigo de una tierra, que un vecino particular le mando, y la limosna que el mayordomo allega entre la buena gente del pueblo, e todo lo demas gasto que tiene el concejo lo suple”.
y en las respuestas al Catastro de Ensenada en 1752:
    "A la treinta: Que en esta villa solo ay una Casa con el nombre de Hospital, sin que tenga otra renta que la de una fanega de tierra, por la que dan otra de Trigo".
Existía entonces también un pósito, institución de carácter municipal destinado a mantener acopio de granos, principalmente de trigo, y prestarlos en condiciones módicas a los labradores y vecinos durante los años difíciles. Ambos, hospital y pósito, aparecerán citados conjuntamente en el siglo XVI en el libro I de Fábrica de la Iglesia, y mas tarde, en los Diccionarios del siglo XIX:
    “..., 250 vecinos, 1.000 hab., 1 parr., 2 erm., 1 hosp., 1 posito”.
    Sebastián de Miñano y Bedoya. Diccionario geográfico-estadístico de España y Portugal. 1826.

    “Tiene 276 vecinos, 1.110 habitantes, una parroquia, y dos ermitas, un hospital, un posito y un estanco”.
    Francisco de Paula Mellado. España geográfica, histórica, estadística y pintoresca. 1845.

La última referencia conocida del hospital de Ajalvir aparece reflejada en la “Gaceta de Madrid” del 26 de agosto de 1867, como uno de los bienes de Beneficiencia enajenados:
    “Direccion general de contabilidad de la hacienda pública. Bienes de beneficencia e instrucción pública. Ventas posteriores al 2 de octubre de 1858....Beneficencia. Mes de abril de 1865. Hospital de Santa María de Ajalvir. ...”